Hasta hace muy poco, nuestro conocimiento del cerebro, del ADN, y de las sustancias enteógenas era muy limitado.Del cerebro se puede decir, a grosso modo, que la gran mayoría sabemos que sólo utilizamos un 10% de su total capacidad, que funciona a niveles químicos y que se divide en diferentes partes con funciones específicas.
Por otro lado, de la molécula de ADN y la importantísima información que ahí se registra, empezamos ahora a entender cómo funciona y cómo se transcribe ésta misma. Sabemos que todo el proceso evolutivo está inmerso en la cadena del ADN y que al parecer, hoy por hoy, es manipulable.
Por ultimo las sustancias enteógenas. El ser humano, desde sus inicios, ha co-evolucionado con estas plantas y hongos visionarios, contenedores de estas valiosas sustancias. Por tanto, su papel ha sido fundamental en la adaptación y evolución de nuestros antepasados. La simbiosis, a pesar de energías y fuerzas ajenas a la naturaleza...continúa.
Detrás de estos tres imprencindibles factores para la evolución de la conciencia humana, se esconde la "llave", o quizás la pista definitiva para la futura transformación de nuestra especie y el planeta.
Como muy bien decían nuestros ancestros, la respuesta está dentro de nosotros, y la madre naturaleza pone, una vez más, los medios a nuestro alcance para enseñarnos que no somos el ultimo eslabón, que al igual que la energia fluye, nosotros fluimos con ella, y que nuestra evolución dependerá de nuestra adaptación energética y mental al entorno que nos rodea.
Sobre el cerebro : Sobre el ADN Sobre los enteógenos
